PRODUCCIONES
Elaboración de contenido originial a partir del intercambio en temas de agenda educativa.

Tramared frente al cierre de las escuelas

Que no se convierta en una lucha contra molinos de viento:

Mariana Schenone

Co- Fundadora / Editora

Tramared se caracteriza por la pluralidad y la diversidad de voces, porque cree en el diálogo y, sobre todo, en que es la única manera de contribuir. Escuchar las diferentes voces enriquece y colabora con la trama educativa. Nos ayuda a pensar y tomar decisiones más eficaces. Por esta razón, hoy más que nunca, suscribo al #nocierredelasescuelas. Cerrar las escuelas sin un consenso, sin escuchar las diferentes voces, implica un costo muy alto que tendremos que pagar:

Link UNICEF: (2021)

https://www.unicef.org/argentina/comunicados-prensa/La-escuela-es-lo-ultimo-en-cerrar-SAP-UNICEF

Link Sociedad Argentina de Pediatría (2020)

https://www.sap.org.ar/uploads/archivos/general/files_documento-conjunto-escuelas-covid_1602694567.pdf

Link CIPPEC (2021)

https://www.cippec.org/textual/una-decision-que-rompe-consensos-y-desgasta-la-confianza-de-la-comunidad-educativa/

Link Tramared.com (2020)

La vuelta a la escuela

https://Youtube.com/tramared

 Esta es una carta a corazón abierto. Me refiero a que, como mamá, profesional de la educación y la salud, desde el miércoles por la noche la tristeza y la frustración recorren mi cuerpo. ¡Algo tenemos que hacer!

Desde mi humilde espacio, siempre trato de priorizar la educación, compartiendo un lugar para el intercambio entre referentes y los distintos actores involucrados en el sistema educativo.

La educación es un derecho que no podemos dejar que esté atravesado por la grieta.

Durante los últimos meses, y en vistas a la reapertura de las escuelas durante 2021, se desarrollaron protocolos para cuidar la salud y distintas líneas de abordaje pedagógico, para mantener la presencialidad, priorizando el cuidado, ante todo. Hoy esta se ve amenazada, no solo por la restricción a la presencialidad, sino por ser una decisión tomada unilateralmente, sin el consenso de la comunidad de la salud, ni el de la comunidad educativa. ¿Por qué no dialogar con otros? Este modo de gestión atenta contra la democracia y contra la libertad. Es verdad y sé que mucho me queda por aprender y entender, pero trato de informarme, escuchar, leer y dialogar con el otro para desarrollar líneas de comprensión y así, observando, evaluar y producir. 

¿Las instituciones, no están para ser respetadas? Se presenta un escenario lleno de malos entendidos. La gobernabilidad del sistema educativo se exhibe como un escenario complejo y poco estable[1]. Ahora bien, ¿podría decirse que el incumplimiento de los objetivos propuestos cae en una pérdida de legitimidad y refuerza el sentimiento de incertidumbre?

Link CFE (2021)

Resol CFE 386:

https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/res_cfe_386_-_if-2021-12986679-apn-sgcfeme.pdf

Anexo resol CFE 386:

https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/res_cfe_386_anexo_i_if-2021-12984799-apn-sgcfeme_vf_13.2.pdf

Si no hay respeto por las instituciones y por el diálogo, no podemos construir ni acordar. Quiero creer, todavía, que la educación importa y nos importa a todos. La educación es un derecho (LEN 26206) y esto implica que es esencial, porque los derechos deben ser garantizados. Con educación podemos encontrar maneras para achicar las brechas, podemos tratar de nivelar. Los más vulnerables son siempre los más olvidados, por eso se necesita el espacio aula para poder promover la igualdad de oportunidades. En donde la escuela sea el lugar que privilegie a todos en equidad, igualdad y calidad y no termine expulsando.

El cierre de las escuelas en 2020 dejó en evidencia las desigualdades, la pérdida de “continuidad pedagógica”, y por más que se apuntó a sostenerla y al esfuerzo desmesurado de los docentes, muchos chicos y chicas se cayeron del sistema.

Link Argentinos por la educación:

https://cms.argentinosporlaeducacion.org/media/reports/Consecuencias_de_interrupcion_de_clases.pdf

 El suspender las clases presenciales, nuevamente, me lleva a hacerme unas preguntas:

¿No aprendimos nada del 2020? El cierre tan extenso de las escuelas trajo consecuencias: más de 6500 chicos en CABA perdieron contacto con la escuela. Debido a los problemas de conectividad, no todos tenían acceso a la educación. Se calcula que un millón y medio corre riesgo de abandonar la escuela[2].

7 de cada 10 chicos no alcanza los objetivos para consolidar un aprendizaje significativo.

El riesgo al abandono es muy severo. ¿Cómo vamos a recuperar a esos chicos y esas chicas? ¿Cómo vamos a hacer el seguimiento de aquellos que más dificultades enfrentan, si no tienen acceso a la virtualidad? El 55% de la población no tiene acceso a Internet o dispositivo para conectarse.[3]

“Hay que usar la cabeza, las mejores experiencias son de los países que abren cuando se puede y cierran cuando se debe. Y la apertura y el cierre están consensuados entre la comunidad médica y la educativa”. (Narodowski, 2021)

 “Abrir las escuelas siempre fue un riesgo, pero los estudios mostraron que es mínimo y que son más grandes los daños de mantenerlas cerradas”. Romero, Claudia (2021)

“Los que más pierden son los sectores vulnerables”. Igarrazabal, Ignacio (2021) 

 Acordamos que estamos frente a una crisis, la existencia de un virus que no entendemos mucho, todavía y todo el mal que está provocando en la humanidad, por esto, más que nunca debemos trabajar en cooperación.

¿Cómo sería planificar en este contexto, producto del Covid-19[4]?

Las preguntas son: ¿dónde gestionar?, ¿dónde poner el foco?, ¿qué priorizar? ¿cómo encontrar el sentido o encontrar un “nuevo sentido”?

  • ¿Hay falta de claridad en las líneas de autoridad? ¿No es momento de generar CONFIANZA, afianzar los vínculos, trabajar cooperativamente?
  • ¿Hay falta de planificación? La toma de decisiones ¿no debería ser llevada a cabo en el consenso? Analizar los datos y evaluar para proponer ideas concretas en función de los resultados.
  • La falta o sobre información a la hora de comunicar deteriora la legitimidad. ¿A quién le creo?

La veracidad de la información se deteriora y se convierte en el peor enemigo de la gestión del sistema educativo.

  • Promover una mesa de diálogo es un desafío, pero genera empatía y contención. En situaciones de crisis, ¿no serían cualidades y valores que deberían destacarse? ¿Por qué no escuchar a las distintas jurisdicciones? ¿Qué funcionó y qué no? Y ajustar en función de los resultados y la evidencia.
  • ¿Se podría fortalecer a las escuelas como espacios de protección y cuidado? Pareciera que siempre los más perjudicados son los sectores vulnerables. ¿Si hablamos de equidad, equidad no sería darle el valor que se merece al espacio escolar? Es verdad que una escuela es más que un edificio, pero hoy son espacios que garantizan el cuidado y la protección. Pensar la estructura educativa como un recurso ante una situación de crisis, quizás podría ser una estrategia a considerar.
  • ¿Sería relevante plantear objetivos claros, concretos, en tres líneas de tiempo, a corto, mediano y largo plazo? Observar y evaluar de acuerdo con objetivos claros y concretos[5].

El temor paraliza, no construye... el peor sentimiento que se puede generar en la sociedad es el de incertidumbre. El liderazgo se desvanece y lleva al caos. Es complejo planificar en el caos porque no hay plan, solo se puede observar y analizar. Tenemos que salir de ese lugar.

¿Cómo se cambia el escenario?

Que no se convierta en una lucha contra molinos de viento, como en Don Quijote, la escuela se enfrenta con las grietas que se presentan autoritarias y con muy poca capacidad de flexibilización. Se cierran las puertas a nuevos escenarios. No todo tiene que ser blanco o negro, puede haber grises; esos grises pueden ser oportunidades para aprender, repensar los nuevos “escenarios posibles” a corto, mediano y largo plazo, que se podrán ir ajustando o afianzando de acuerdo con los contextos y las necesidades.

 “Trabajar en hacer un plan estratégico en comunión con la comunidad educativa. Salud y educación trabajar juntos para hacer convenios”. Gentile, Angela (2020)

 No es momento de dividirnos, de elegir bandos, es tiempo de trabajar duro en cooperación y colaboración.

Cierro con una frase del 2020 que nos provocó y movilizó: “Que la nueva normalidad no sea la nueva comodidad”[6].

[1] Salas, Patricia (Perú) IIPE- Unesco 2020

[2] Relevamiento del observatorio Argentinos por la educación (2021)

[3] Zorzoli, Gustavo (2021)

[4] Crespo Alvarez, Daniel (Chile) IIPE – Unesco 2020

[5] Matus, C., (México) Planificación de situaciones 1977

[6] Morduchowicz, Alejandro (2020)