Futuros de la educación:

¿Cómo la tecnología puede transformar la educación?

 La plataformización de la educación parecería instalarse en la sociedad educativa como el nuevo modelo de formación, sin embargo, se plantean algunas resistencias, por esa razón es una cuestión para debatir.

La pandemia dejó nuevas ideas, aquello que era entendido como lo futurible, comienza a materializarse en nuevas formas de educar, nuevos dispositivos. La plataformización de la educación parecería instalarse en la sociedad educativa como el nuevo modelo de formación, sin embargo, se plantean algunas resistencias, por esa razón es una cuestión para debatir.
A mediados de abril de 2020, a causa del Covid, más del 90% de los estudiantes del mundo habían sido excluidos de las aulas, por ese motivo creció la demanda de aprendizaje remoto dando lugar a la tecnología educativa, también conocida como edtech. Este tipo de enseñanza fue creciendo en su demanda y rápidamente adoptada por maestros y niños de todo el mundo; nuevas aplicaciones y softwares comenzaron a utilizarse junto con los métodos de enseñanza tradicionales, demostrando que el aprendizaje digital tenía potencial. De la misma manera puso de manifiesto una serie de dificultades que el sistema educativo tiene hace tiempo demostrando que elementos como la conectividad y la alfabetización digital solo han agrandado las brechas preexistentes. ¿Será el primer paso para adoptar a las plataformas como sistema proactivo en línea a una plataformización de la educación como la posibilidad de cambio y mejora educativa?
Es un buen momento para definir qué es una plataforma educativa y enfocarse en las novedades que hay sobre el tema.
Una plataforma es un sistema tecno- pedagógico complejo con propiedades endógenas en dialéctica con la acción de los sujetos sobre ella consiste en un espacio virtual programable y diseñable. En otras palabras, es un entorno que se regula a través de sus propias leyes, se retroalimenta a través de su uso y aprende de la relación con los sujetos y con otros sistemas complejos (Fenwick, 2010). Tiene identidad, funciones específicas en consonancia con los diferentes escenarios, y posee una estructura social. La interacción es la condición que le brinda significado, involucra una narrativa propia del sistema, con códigos, datos, algoritmos y analíticas que se construyen en la relación con los otros.
Y en cuanto, a la forma “plataformizar”, esta se entiende como una acción, es un verbo que implica tareas que configuran una forma diferente de conocimiento que conforma un proceso educativo conectado que se nutre de otras plataformas y sistemas de acuerdo con el fin de administrar contenidos de aprendizaje. Todas estas acciones se realizan en estrecha conexión entre los alumnos, los docentes y el sistemas interactuando entre sí.
Cuando se piensa en la tecnología como la solución a todos los problemas escolares pecamos de comprenderla como un solucionismo tecnológico sin tener en cuenta el potencial que encierra. Es decir, como una respuesta inmediata y no como una estrategia de cambio, lo que provoca que las posibilidades mueran en repetidos intentos.
La pandemia dejó en evidencia que hay una escuela que funciona como destrucción creativa para una élite y una escuela para los más vulnerables, las brechas se agrandaron debido a que no todos tenían acceso a lo fundamental, que es la conectividad. Y, en ese sentido, la necesidad de salir de la anomia y desidia por parte del Estado es urgente, se necesita políticas digitales que acompañen ese modelo.
Hoy sigue siendo una cuestión para debatir aquello que se observó como una "oportunidad" de mejora e innovación, vuelve a ser cuestionada la transformación tecnológica y la sostenibilidad, estos temas parecen ser claves en la competitividad laboral y en un entorno global cambiante. Del mismo modo, las competencias digitales, las habilidades blandas y una mayor apuesta por la educación media sigue siendo un problema para resolver en el sistema educativo desde las propuestas de un modelo digital.

Una plataformización puede ser una excelente estrategia de intervención y con mucho potencial para solucionar los déficits que el sistema educativo arrastra, pero como dice Cobo (2019) es preciso definir estrategias en consonancia con los distintos escenarios y establecer el modo de usarlas desde un pensamiento ético y de justicia social, pero esto implicaría tener una visión global desde todos los puntos de vistas para asegurar su eficacia. Entonces, ¿la tecnología modificaría el modo de entender a la educación?
En síntesis, una plataforma escolarizada, como la llama Alfredo Hernando Calvo (2020), es un proceso incipiente y que llevará muchos años en constituirse en una herramienta realmente pedagógica. Dependerá de los ensayos, de las prácticas e investigaciones y de la distribución de recursos eficientes, así como del apoyo de políticas que permitan y acompañen esa evolución.
El aceleracionismo tecnológico, sumado a los bajos rendimientos obtenidos en las evaluaciones escolares precipitan un paisaje diferente:
¿Convergerá en el renombramiento de la institución educativa? La escuela ya no será escuela como se conoce, será algo distinto, algo nuevo .
https://www.economist.com/films/2021/09/03/covid-19-how-tech-could-transform-education?utm_campaign=the-economist-this-week&utm_medium=newsletter&utm_source=salesforce-marketing-cloud
https://elpais.com/economia/formacion/2021-12-30/de-la-innovacion-digital-a-los-perfiles-con-mayor-demanda-en-el-mercado-esto-fue-lo-mas-leido-en-formacion-en-2021.html
https://youtu.be/hQYovWpX0lw
Mariana Schenone

Editora