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Adelanto del libro de Soledad Acuña: las negociaciones secretas detrás de la decisión de suspender las clases.

La ministra de Educación de la Ciudad de Buenos Aires relata los entretelones de las decisiones que marcaron la vida de millones de personas durante los primeros dos años de la pandemia de coronavirus.

La ministra de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, Soledad Acuña, publicó este miércoles su libro “El día que ir a la escuela fue noticia”, editado por Grupo Planeta. La obra, que será presentada en la Feria del Libro, promete revelar entretelones jamás contados de las decisiones adoptadas por los gobiernos nacional y porteño durante los primeros dos años de la pandemia de coronavirus.

La funcionaria de la gestión de Horacio Rodríguez Larreta se transformó en una de las caras que dio la batalla para mantener las escuelas abiertas, especialmente a principios de 2021, cuando la administración de Alberto Fernández se rehusaba al regreso de la presencialidad. Ese conflicto derivó en un litigio en la Corte Suprema de Justicia, que terminó fallando a favor de la posición porteña.

Acuña aborda sensaciones personales de un momento personal y familiar único que le tocó vivir el mismo día que se decretó la cuarentena: el inicio de su licencia por maternidad. “Estábamos entrando en una etapa inédita, nunca vivida en nuestro país. De repente y de la noche a la mañana las personas debíamos permanecer en nuestras casas, estaba prohibido circular por las calles, ver a nuestros seres queridos o ir a trabajar. Se dispusieron excepciones para las fuerzas de seguridad, los medios de comunicación, los supermercados, las farmacias y hasta las ferreterías. También para las autoridades nacionales y provinciales porque la situación de emergencia requería la toma constante de decisiones. Sin embargo, aunque mi actividad en el ministerio era considerada esencial, tenía que irme a casa”, recuerda.

El libro, que se vende a $2.900 -también está disponible el ebook-, tiene un prólogo escrito por la presidenta de la comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso y una reseña del nobel Mario Vargas Llosa: “Soledad Acuña se ha destacado en su país defendiendo a los niños y su derecho a la educación, y su compromiso con la libertad es de sobra conocido. En este libro ha resumido sus ideas en defensa de la mujer y de los ciudadanos. Y sus palabras nos revelan que se trata de un ser comprometido con el progreso y que piensa que un ingrediente fundamental del mismo es el derecho de discrepar y defender ideas. Este libro, sin ninguna duda, jugará un papel esencial en los debates políticos de la Argentina”.

En esta nota de Infobae, el adelanto de uno de los capítulos en donde se repasan las negociaciones de marzo de 2020 previas a la suspensión de clases dictada una semana antes del inicio de la cuarentena, cuando aún se sabía poco sobre el coronavirus y en el país había 65 casos positivos sin evidencia de transmisión comunitaria.

Esa enfermedad china

En febrero de 2020, nuestras actividades eran las habituales para esa altura del año: tener todo listo para el comienzo de clases. Los docentes ya estaban en sus puestos de trabajo, los estudiantes secundarios con sus exámenes, llevábamos adelante las capacitaciones docentes, los actos públicos para la cobertura de cargos. Es decir, el año estaba en marcha.

Faltaba más de un mes, según lo previsto, para irme de licencia. La fecha de parto prevista era principios de abril, por lo que imaginaba reincorporarme antes de las vacaciones de invierno. Esa previsión, y la naturaleza política del cargo que ejerzo, llevó a Horacio a decidir que no iba a haber un reemplazo, porque contábamos con un gran equipo, una planificación y la coordinación general de mi jefe de gabinete Luis Bullrich para garantizar la continuidad.

La primera vez que el Covid irrumpió de modo significativo en la gestión fue cuando recibí una llamada de la secretaría de Asuntos Estratégicos del Gobierno de la Ciudad:

—Horacio va a hacer una conferencia de prensa por el tema de esta enfermedad china, vamos a anunciar medidas y algunas involucran a Educación. Si podés, vení.

Mi primera reacción fue repasar la cantidad de dependencias que tiene el ministerio: 820 edificios y más de 2700 escuelas. Imaginé que se trataba del anuncio de alguna medida de control o de implementación. ¿Tendría que movilizar de un momento a otro a todas las empresas de limpieza, a todos los servicios, a todos los auxiliares en cada uno de los establecimientos? Aunque a nivel nacional los funcionarios de salud seguían minimizando la propagación mundial del virus, en la Ciudad se empezó a ver el tema con preocupación y por eso el jefe de Gobierno, acompañado por el ministro de Salud, querían actuar preventivamente. Se organizó una reunión para analizar el estado de situación con la escasa información disponible y sobre esa base se convocó a la primera conferencia de prensa específica sobre el coronavirus. Fueron, principalmente, recomendaciones de cuidado y medidas de higiene. La prevención era el único aspecto sanitario sobre el que teníamos datos e información concreta.

Para esa altura ya teníamos iniciado el curso de articulación de los alumnos de primer año del secundario, pero no en el resto de los niveles ya que habíamos acordado en el Consejo Federal de Educación que todos los distritos comenzarían juntos el 3 de marzo. En pocos días todo se fue desarrollando de manera vertiginosa, incluso caótica. Por lo pronto, en el ministerio tuvimos la primera eventualidad por fuera de nuestra planificación. A la luz de lo que sucedió después, de la suspensión de clases por tiempo indeterminado y todo lo que nos costó la pelea por la vuelta a la presencialidad, ahora resulta insignificante la preocupación con la que me fui de aquella conferencia de prensa en la que nuestro gobierno anunció medidas de higiene: ¿cómo hago para comprar la cantidad de jabón que necesitamos para todas las escuelas y todos los baños?

Las compras en el Estado no son como las que uno hace en su casa. Nosotros estamos acostumbrados a gestionar con tiempo y planificación, anticiparnos a las contingencias y tomar decisiones con tiempo, de manera previsible. Entonces, de un momento a otro, teníamos que aumentar el stock de jabón, decidir si era sólido o líquido, pensar cómo reponerlo y quiénes lo harían. No podemos ampliar una licitación así como así porque manejamos fondos públicos, seguimos procedimientos que no tienen ningún tipo de correlación con lo que uno hace, por ejemplo, cuando debe comprar jabón para su casa.

A nivel educativo, mientras tanto, evaluábamos todos los escenarios posibles. No solo debíamos garantizar la limpieza, desinfección y provisión de elementos en cada uno de los establecimientos; también comenzamos a sopesar medidas en materia educativa que deberíamos tomar ante un hipotético cierre de las escuelas. Necesitábamos anticiparnos.

Esa noche volví a casa con preocupaciones nuevas a partir de lo que se estaba escuchando, de lo que circulaba en los pasillos del ministerio y de lo que se reproducía a partir de las noticias en los medios. Cuando Diego (Nota de redacción: Diego Kravetz, jefe de Gabinete del municipio de Lanús y esposo de Acuña) volvió de trabajar, lo apabullé con un montón de cosas que me hicieron pensar en la falta de previsión para nuestra vida doméstica:

— Mirá que se está diciendo que van a cerrar los negocios, que va a faltar todo y eso significa desabastecimiento. Tenemos que prepararnos, no hay comida, no compramos nada para el bebé, no tenemos ni pañales.

Le pareció exagerada mi preocupación e intentó transmitirme calma. Sé que por su trabajo en el Conurbano se enfrenta a situaciones muy difíciles a diario, entonces me pareció lógica su perspectiva. Sin embargo, cuando me levanté al otro día, supe que Diego no había podido dormir pensando en lo que le dije y salió de madrugada. Fue al chino y compró diez paquetes de pañales y toallitas, que fue lo único que encontró para el bebé y, ya que estaba, trajo aceite, fideos, papel higiénico. Si recordamos aquellos días, vamos a caer en la cuenta de que todos vivimos situaciones similares, producto de la desinformación, los rumores y la incertidumbre frente a lo desconocido.

https://www.infobae.com/leamos/2022/05/04/adelanto-del-libro-de-soledad-acuna-las-negociaciones-secretas-detras-de-la-decision-de-suspender-las-clases-en-marzo-de-2020/?outputT